eMails
El correo electrónico se creó cuando quienes lo iban a usar eran profesores e investigadores. Pese a nacer en una red militar (no olvidemos que Internet fué creada en ARPA, con la idea de que ni un ataque nuclear interrumpiera por completo la red) no se puso enfasis en la seguridad porque quienes entonces accedian habían sido mas investigados que nadie. Los mensajes eran solo puro texto plano, lo que le facilitaba la vida a los que vigilaban.
Cuando llega el boom se le añade una capa para poder soportar colores, imagenes, ficheros adjuntos... pero por debajo todo sigue siendo texto plano, y los estandares no aseguran la identificación de remitente y receptor. Por eso cualquiera que sepa solo una pizca, es capaz de enviarte un email que parezca venir de president@withehouse.gob Esto ha traido al gran público de cabeza, porque no se le ocurre verificar primero si quien parece que le escribe es quien lo hace.
Muchas veces recibimos mensajes de correo que nos inducen a pensar que alguien está intentando estafarnos engañarnos, suplantando a otros, o incluso se permite amenazarnos en la creencia del anonimato. El Phising (del inglés pescar, encontrar un primo que pique y nos regale su cuenta del Banco, Paypal...) duplica cada mes los envíos, sobre todo debido al empujón de las mafias rusa y rumana (esta ultima, verdadera especialista de los fraudes de tarjetas y por Internet)
Para denunciar esto o poder ver que hay detrás de la bonita fachada, hay que recurrir a salvar el mensaje con cabeceras. Os vamos a explicar como hacerlo en los principales clientes de Correo
